¿Es el Síndrome del Impostor real?

¿Te has sentido alguna vez como un fraude? ¿Como si todos tus logros fueran el resultado de un golpe de suerte y no de competencia? Si tal es el caso, puede que estés experimentando algo llamado el Síndrome del Impostor, un fenómeno sorprendentemente común que afecta incluso hasta a los individuos más brillantes. 

Aunque la ciencia detrás de esta extraña forma de duda hacia uno mismo es todavía un poco oscura, numerosos estudios han resaltado esta susceptibilidad que todos sentimos por creernos farsantes. Si alguna prueba se necesitara para validar la existencia del Síndrome del Impostor, podría encontrarse en una famosa frase del asombroso Albert Einstein, quien una vez proclamó que “la exagerada estima con la que se toma a mi trabajo y vida me vuelve terriblemente incómodo. Me siento obligado a pensar de mí mismo como un estafador involuntario”

Incluso Einstein fue víctima de esta condición

¿Es el Síndrome del Impostor un trastorno mental? 

El síndrome del Impostor no figura en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, la herramienta de diagnóstico utilizada por los profesionales de la salud, y por lo tanto no es considerado un trastorno mental propiamente dicho. Sin embargo, eso no significa que este no exista, ni que las personas que lo sufren no sientan verdadera angustia. Lo que, de hecho, comprueba su exclusión de la lista de enfermedades diagnosticables es que este sentimiento es parte de la experiencia humana, al mismo nivel de tantas otras dudas existenciales, inseguridades o problemas de autoestima que tanto nos acomplejan. 

El término fue acuñado por primera vez en 1978 por las psicólogas Pauline Rose Clance y Suzanne Imes, quienes han detallado que la condición “se utiliza para designar la experiencia interna de farsantes intelectuales, quienes persisten en creer que, en realidad, no son brillantes como todo el mundo cree y que quien piense lo contrario ha sido engañado por ellos”. En otras palabras, se habla de un estado de la mente donde la persona siente que nada de reconocimiento por el éxito, posición o estatus que ha logrado y vive en constante temor porque esta falta de suficiencia sea pronto descubierta.  

Es importante destacar que esta creencia no es necesariamente un reflejo de la realidad y suele ocurrir por lo general en individuos altamente competentes quienes han genuinamente conseguido el éxito que poseen. Sin embargo, quienes experimentan el Síndrome del Impostor tienden a considerar que se han abierto paso en la vida gracias a una serie de casualidades que los ha llevado a su situación actual.  

¿A quiénes afecta el Síndrome del Impostor? 

En su estudio original, Clance and Imes han expresado que el fenómeno “parece ser particularmente frecuente e intenso entre mujeres que han conseguido grandes logros”. Luego de entrevistar cierta cantidad de mujeres que cumplían con estas características, se había llegado a la conclusión de que “la dinámica temprana de la familia y la posterior introducción de los estereotipos sociales de cada sexo” llevan al desarrollo del Síndrome del Impostor en mujeres quienes han logrado obtener prestigiosos títulos o condecoraciones.  

Sin embargo, un más reciente estudio de Clance demostró que el Síndrome del Impostor es en realidad tan común en hombres como en mujeres. La investigación ha indicado que hasta un 82 por ciento de las personas sufren estos pensamientos y que ambos, tanto hombres como mujeres de todas las edades, son igual de susceptibles a estos.  Un siguiente estudio sobre la prevalencia del fenómeno demostró que, si bien los hombres y las mujeres tienen las mismas probabilidades de sentirse insuficientes y poco merecedores de sus puestos profesionales, las mujeres tienen una mayor tendencia a experimentar el Síndrome del Impostor fuera del trabajo.  

Este fenómeno también se considera que afecta con mayor frecuencia a las minorías étnicas. Curiosamente, un estudio ha demostrado que los asiáticos americanos tienden a experimentar esta condición incluso más que los afroamericanos, a pesar del hecho de que este último grupo se siente más tensionado debido a su estatus minoritario.   

¿Qué ocasiona el Síndrome del Impostor? 

Muchas teorías se han sugerido como causa de este fenómeno, junto a Clance quien afirma que “los sentimientos de impostor han demostrado estar relacionados con características tales como la introversión, rasgos de ansiedad, la necesidad de lucir inteligente antes los demás, tendencia a sentir vergüenza y culpa, y un entorno familiar poco contenedor y conflictivo.”

Otros han sugerido que la tendencia hacia el perfeccionismo es el factor clave, mientras que las presiones sociales y familiares también han sido reconocidas como conductores potenciales a sufrir del Síndrome de Impostor. 

En resumidas cuentas, los científicos aún no han llegado a un consenso en lo que a las causas del Síndrome del Impostor se refiere, incluso, parece muy posible que distintos factores estén implicados. Sin embargo, en términos generales se ha llegado a la conclusión de que trastornos mentales, tales como la depresión, no son responsables del desarrollo de los sentimientos de impostor, aunque sí pueden surgir como resultado de la inseguridad y falta de autoestima que generan estos trastornos. 

Recientemente, por lo tanto, se ha establecido que el Síndrome del Impostor puede darse de diversas maneras afectando a un gran espectro de personas en sus carreras profesionales y académicas y, si bien el sexo o etnia no son factores determinantes, sí juegan un rol importante en la intensidad con la que el fenómeno impactará. Ninguna investigación ha conducido hasta el momento a ningún tratamiento ni solución para esta condición, aunque sí se ha sugerido que reconocer estos pensamientos como parte normal de la experiencia humana y, por lo tanto, que muchas otras personas afrontan los mismos cuestionamientos, puede ser altamente terapéutico.  

Después de todo, hasta Einstein se sentía un fraude poco digno

FUENTES: 

https://www.iflscience.com/editors-blog/impostor-sydrome-real/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7174434/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s